Cómo prevenir pulgas y garrapatas en perros y gatos

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Las pulgas y garrapatas son una de las molestias más comunes en las mascotas y también uno de los riesgos de salud más subestimados. Más allá del picor e incomodidad que generan, estos parásitos pueden transmitir enfermedades graves tanto a los animales como a las personas. La buena noticia es que con los productos y hábitos correctos, la prevención es sencilla y efectiva.
Por qué son peligrosas las pulgas y garrapatas #
Pulgas #
Una sola pulga puede poner hasta cincuenta huevos por día. En pocas semanas, una infestación puede volverse difícil de controlar. Además del picor intenso, las pulgas pueden causar:
- Dermatitis alérgica por picadura de pulga (DAPP): reacción alérgica severa que provoca pérdida de pelo y lesiones en la piel.
- Anemia: especialmente grave en cachorros y gatitos.
- Transmisión de tenias: el gato o perro puede ingerir pulgas infectadas al lamerse.
Garrapatas #
Las garrapatas son vectores de enfermedades potencialmente graves:
- Ehrlichiosis y anaplasmosis: afectan las células sanguíneas y pueden causar fiebre, letargo y hemorragias.
- Enfermedad de Lyme: especialmente en perros; produce cojera, inflamación de articulaciones y daño renal.
- Babesiosis: destruye los glóbulos rojos y puede ser mortal sin tratamiento.
Métodos de prevención más efectivos #
Pipetas o spot-on #
Se aplican directamente sobre la piel en la zona del cuello o el lomo. Son fáciles de usar y ofrecen protección durante un mes aproximadamente. Existen formulaciones para perros y para gatos, y es fundamental no intercambiarlas: algunos productos para perros contienen permetrina, que es altamente tóxica para los gatos.
Antiparasitarios orales #
Pastillas o comprimidos masticables que actúan desde el interior del organismo. Algunos ofrecen protección contra pulgas, garrapatas, piojos y ácaros simultáneamente. Su ventaja es que no se lavan con el baño y son muy precisos en su dosificación.
Collares antiparasitarios #
Los collares de nueva generación liberan principios activos de forma constante y pueden ofrecer protección de hasta ocho meses. Son especialmente útiles como complemento a otros tratamientos o en épocas de mayor riesgo.
Sprays y polvos #
Son útiles para el tratamiento del ambiente: alfombras, camas y sofás. Las pulgas adultas representan solo el 5% de la infestación; el 95% restante son huevos, larvas y pupas en el entorno.
Cómo tratar el ambiente en casa #
Si tu mascota ya tiene pulgas, no basta con tratar solo al animal. Es imprescindible actuar también en el hogar:
- Lava toda la ropa de cama, mantas y fundas del animal a más de 60 °C.
- Aspira a fondo alfombras, sofás y rincones.
- Aplica un spray insecticida de uso doméstico en el ambiente.
- Repite el proceso cada dos semanas durante al menos un mes.
Revisión periódica: cómo buscar parásitos en tu mascota #
Después de cada paseo por zonas de campo o jardín, revisa a tu mascota. Usa un peine de dientes finos para detectar pulgas y sus heces (pequeños granitos negros que al mojarse se vuelven rojizos). Para las garrapatas, revisa especialmente: cuello, orejas, axilas, ingle y entre los dedos.
Si encuentras una garrapata adherida, retírala con unas pinzas de extracción especiales, girando suavemente sin aplastar el cuerpo. Desinfecta la zona y observa si aparece algún síntoma en los días siguientes.
Con qué frecuencia aplicar el tratamiento preventivo #
La frecuencia depende del producto y del nivel de exposición de tu mascota. Como regla general:
- En zonas urbanas con poco contacto con zonas verdes: tratamiento mensual durante primavera y verano; cada dos meses en otoño e invierno.
- En mascotas con acceso al exterior o que visitan zonas rurales: tratamiento continuo durante todo el año.
Consulta siempre con tu veterinario el producto más adecuado según la especie, el peso y el estado de salud de tu mascota.